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Entrevista al cantautor Neo-Folk, Sufjan Stevens

publicado a la‎(s)‎ 27 may. 2011 0:12 por Masus B   [ actualizado el 27 may. 2011 0:20 ]

El cantautor neo-folk presenta, en el Primavera Sound, 'The age of adz', su osado último disco.

-El anuncio de The age of adz, su primer disco de canciones desde Illinois (2005), cogió al mundo por sorpresa.

-Son las ventajas de tener un sello propio (Asthmatic Kitty). Grabo como quiero, cuando quiero y hago los anuncios de mis discos cuando quiero. Para mí es muy importante mantener esta clase de independencia. Nada sucede sin mi aprobación.

-¿Son muchos en la empresa?

-No, en realidad no. Somos nueve personas en total, aunque el trabajo lo hacemos, en esencia, entre tres... Nuestra actitud se basa en el «hazlo tú mismo»: yo escribo mis discos, organizo mis conciertos, mezclo los temas... Nuestra forma de trabajar es espontánea y natural; y en realidad, bastante divertida. Si quisiéramos ser una discográfica gigantesca, no sabríamos cómo hacerlo. Tampoco tenemos ánimo de serlo.

-Esa libertad se siente en su música. Y sobre todo en The age of adz, en el que parece querer liberarse de su propia sombra.

-Desde luego, es un disco menos deliberado, meditado que los anteriores. Gran parte de él se basa en la experimentación y en el desafío. Las partituras se basan en el sonido, mientras que antes el sonido se basaba en las partituras. Me gusta verlo como un ejercicio de exploración sónica.

-¿Sin miedo al caos?

-Eso es algo que no tengo tan claro. Quiero decir, pese a lo que pueda parecer, el caos de este disco es un caos controlado. No quería un disco que fuese gratuito; he invertido en la producción horas y horas de edición, reformulación... Hay elecciones de edición en cada minuto. Si alguien encuentra disonancias o choques, elementos chirriantes, debe saber que están ahí por un motivo, en realidad, después de todo.

-Por internet circulan unos interesantes vídeos de su trabajo improvisatorio con el chelista Gaspar Claus.

-Es un gran amigo mío. Tocamos juntos una tarde y salió bien. Esa clase de experiencia es algo que te da fuerzas, ideas y osadía a la hora de probar cosas.

-El epé All delighted people parecía un regalo para los fans de su sonido clásico.

-Eran canciones que, simplemente, no encajaban en la tónica electrónica de The age of adz. Algunas me gustaban mucho y pensé que era una buena forma de darles salida.

-¿Ha escuchado el disco de homenaje a su Seven swans (2004)?

-No, no lo he escuchado todavía. Tendré que echarle un vistazo, imagino...

-Tampoco parece emocionado.

-Sí, me intriga un poco, claro¿

-Realmente es usted un artista influyente; y para artistas, además, que a su vez podrían ser influyentes. Músicos valiosos le citan como referencia. Uno de los últimos, Adrian McNally de The Unthanks.

-Lo que sucede es que no me gusta pensar en eso. Y en realidad, intento desconectarme de la charla pública en torno a mí. Mi trabajo es ser músico y hacer la música más bella posible. Por eso intento alejarme de los medios, para que no me afecten. Me gusta pensar que existo en un vacío. Todo lo demás... Mejor dejarlo a un lado.

-¿Qué puede avanzarnos del espectáculo que presentará por partida doble en el Primavera Sound?

-Se basa, en esencia, en The age of adz. El escenario es una especie de fiesta de graduación en el espacio exterior. Hay dos baterías, sintetizadores analógicos, energía y color. No es para todo el mundo, quizá alguien se sienta desconcertado, pero esto es lo que quiero ofrecer ahora.

Fuente: elPeriodico.com

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